Mila Daniela Cortés corre y salta por una pelota, tiene sólo 11 años de edad y ya estará representando a México en el Campeonato Panamericano de Tenis de Mesa, a realizarse en Houston, Texas, el próximo mes de septiembre.
Es tanto su anhelo por estar presente en esa competencia que junto con su familia hacen un esfuerzo para conseguir los recursos económicos que le permitan el hospedaje y la alimentación durante los días del evento. La niña disfruta pasar horas y horas frente a una mesa de tenis. Si le pones a elegir entre una muñeca y una raqueta de ping pong, opta por la segunda opción.
Mila es disciplinada y se ha ganado el cariño de sus amigos y compañeros quienes la animan a luchar por sus sueños. A ella le ilusiona portar los colores de México en el Campeonato Panamericano U11 y seguir consolidándose como una de las principales promesas del tenis de mesa.
No es una novata, a su corta edad ya tiene toda una trayectoria deportiva. En los Juegos Nacionales CONADE conquistó cuatro medallas: plata en individual, plata en dobles femenil, plata en dobles mixtos y bronce por equipos.
Ella fue la única niña mexicana clasificada a la Selección Nacional en dos categorías, U11 y U13 femenil, para disputar el Campeonato Centroamericano y del Caribe 2026, celebrado en Guadalajara, Jalisco. Obtuvo la medalla de bronce por equipos.
Mila Daniela se consolida entre las mejores jugadoras de la región. Es decir, a sus 11 años forma parte del ranking internacional entre las atletas del ping pong.
Le encanta representar a México y más cuando logra el triunfo. Este año se ubicó en el segundo lugar en el Open México Internacional U11 y un tercer lugar en el Campeonato Nacional de Tenis de Mesa que se registró en Puebla.
Ya fue invitada especial al ITTF Americas Hopes Week & Challenge 2026, uno de los programas de desarrollo de talentos más importantes del continente, organizado por ITTF Americas, distinción reservada para jugadores con alto potencial deportivo.
Su entrenador Eduardo Cruz León está emocionado por el talento de Mila, mismo que se alimenta con su disciplina, constancia y acelerado desarrollo competitivo. No teme enfrentarse a otros atletas que le superan en edad. Le mueve el orgullo de representar a México en el mundo.
Texto: Adriana Luna / Fotos: Especial
























