Cuatro veces campeón de fútbol, Benjamín Galindo Marentes conoció el éxito, y hoy, como abuelo es sensible a las necesidades de la niñez. Intenta ayudar a quienes se encuentran en situación vulnerable, en el lugar más alejado de Jalisco: la sierra wixárika.
El amor por un balón ha sido la clave de unión entre ‘el maestro Galindo’ y niños, niñas y adolescentes wixaritari. Ellos sueñan en convertirse futbolistas profesionales. Galindo intentará que se forme el primer equipo formal wixárika, ya se hacen llamar ‘Waikari ‘Etsamete’, que significa: sembradores de fútbol.
“Vamos a jugar fútbol” gritan los niños, se quitan los huaraches y corren por el balón y se colocan en sus posiciones. ‘Hombres contra mujeres’ grita alguien mientras se ven piernas corriendo, algunas en faldas y otras en pantalones con adornos bordados coloridos y con símbolos de venados, salamandras, lagartijas, lunas y soles.
Entre ellos está Thaily que igual juega como mediocampista, que defensa o delantera. Ella sueña con ser jugadora profesional de futbol, “una reconocida estrella”. Observa con detenimiento al maestro Galindo y sonríe:
“Es una persona que nos demuestra que sí podemos, aunque tengamos menos posibilidades, pero que sí podemos. Nos ha dado muchos ánimos, es como nuestro amuleto para mejorar cada día”, nos cuenta.
También Juan que desde “cuando era niño” sueña con convertirse en futbolista, abraza con cariño al ‘maestro’ sin soltar la pelota con su mano. Hablando su lengua materna nos invita a echarnos una cascarita futbolera.
El maestro Benjamín Galindo se siente orgullo de poder transformar la vida de estos niños a través de su fundación porque “¡el deporte es vida! Viven una vida muy sana. Yo no recuerdo a ningún futbolista indígena, ojalá pudiéramos sacar no sólo uno, varios”.
El empoderamiento de las niñas puede ser vital para cambiar su futuro, siempre respetando la cosmovisión wixárika: “le tenemos que dar seguridad tanto a la niña como al niño. De eso trata mi fundación, tratar de fortalecerlos lo más que se pueda. Los que me dan más vida son mis nietos, mis cuatitos. Es inolvidable, los niños son vida, energía y algo sensacional”.
La Fundación Benjamín Galindo invita a futbolistas, atletas, empresarios y a todo el que lo desee a trabajar juntos para cambiar la vida de estos niños.
“Con el deporte nosotros queremos que las niñas y los niños lleguen muy lejos. Teniendo la pelota los niños y las niñas son muy felices ya que tienen el talento, nada más hay que seguir apoyando”, nos dice el fundador de la Academia de Fútbol de Tuxpan de Bolaños y líder de la comunidad wixárika, Sauri Bautista.
Texto y Fotos: Adriana Luna

















