Caminar entre tinieblas, evitar los baches citadinos con alertas internas encendidas para identificar los sonidos y detectar los riesgos alrededor, contar los pasos para llegar a un destino y al mismo tiempo disfrutar del entorno, sólo una persona ciega puede entenderlo. Cada discapacidad tiene sus necesidades, habilidades adquiridas y potencial. Las personas ‘convencionales’ jamás lo entenderían.
Aproximadamente 20 millones de personas en México tienen alguna discapacidad, y 80% de ellos ocupa el lugar de los desempleados.
“Esa carencia económica va evolucionando en otras, como la salud mental, la separación de la familia. Eso nos llevó a pensar que es necesario que las políticas públicas que tratan con personas con discapacidad tengan la perspectiva de una persona que ha vivido esa condición para que pueda ayudarnos a salir como en tema de desempleo, como de accesibilidad universal”, nos comenta Alexander Dey Bueno, director de proyectos en Práctica Laboratorio para la Democracia.
“El tema laboral cruza a todos los grupos prioritarios: las personas trans, las personas con discapacidad, enfrentan mucho más desempleo que las personas convencionales. Las acciones afirmativas les quitan un poco de poder a los políticos, ya sean candidaturas, y se han resistido (al grado de) fingir que son personas con discapacidad o personas indígenas, personas trans, de forma que puedan darle la vuelta a estas leyes para seguir manteniendo su poder”, añade.
En México, la inclusión se confunde con asistencialismo. Los rezagos en la materia son añejos, una persona con discapacidad no logra ni siquiera transportarse de manera digna por la ciudad, se complican los empleos. No se respeta la norma de que 20% de las unidades de transporte tengan una rampa para personas con discapacidad.
Únicamente hay siete Estados de la República Mexicana que cuentan con algún instituto vinculado a la inclusión que sea presidido por una persona con discapacidad. En Jalisco, sólo Bernardo Álvarez -con discapacidad visual-, ha sido el único en ocupar la Dirección de Inclusión.
“Esto ha mermado que las personas con discapacidad estemos en esos lugares, y ese es el caso de Jalisco. Hay una dirección de inclusión para personas con discapacidad, que está dirigida por una persona que no tiene discapacidad… Tienes que vivirla, para empatizar”, añade Oscar de la Torre, activista de la Red de Constituyentes.
¡Fírmale!
En el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco se cuenta con el mecanismo Fírmale; de hecho, hay una iniciativa de grupos ciudadanos para modificar la Ley de Inclusión en el Artículo 12 y que Jalisco sea el primero en contar con la obligatoriedad de que solo una persona con alguna discapacidad ocupe ese cargo. Se necesitarían 3 mil 500 firmas.
Los promotores de la iniciativa han peregrinado por oficinas públicas, incluyendo el Congreso del Estado, en busca de simpatizantes para sacarla adelante, pero no ha sido nada fácil. Así tal como le es a una persona ciega evadir baches, postes y otros riesgos citadinos.
Texto: Adriana Luna / Fotos: Especial


















Oscar de la Torre
febrero 26, 2026 at 9:54 pm
Gracias por ser aliada de la causa de los derechos de las personas con discapacidad ♿️🙏🏻
Oscar de la Torre
febrero 26, 2026 at 10:09 pm
https://firmale.iepcjalisco.mx/mecanismo/reforma-para-estable-rmjewrcq9r