Juana Facundo nació en Querétaro, en el seno de una familia indígena otomí, así aprendió la lengua materna. Ella tenía el sueño de estudiar, pero se casó, como era costumbre en su círculo cercano.
Jamás se imaginó que aprendería a leer, escribir y hacer cuentas, lo suficiente para ser una mujer emprendedora. Hoy tiene como sueño que nadie le rompa las alas de su hija y que le permitan volar a dónde ella desee. Que logre lo que ella no pudo.
“La veo volando, la veo con una profesión. Lo que a mí me hubiera gustado ser, a lo mejor no lo pude lograr yo, pero que ella logre su sueño, no el mío, el de ella”, nos comenta.
Nunca se imaginó volverse emprendedora y una mujer inspiradora para otros miembros de su comunidad. Ahora sabe tratar al cliente, que no le regateen su trabajo, aprendió a usar la tecnología para promocionar sus productos y para defender los derechos de las mujeres indígenas.
“En los pueblos originarios, culturalmente, la mujer solamente es a tu casa, tu familia, tus hijos y nada más. No teníamos el derecho de soñar, porque yo fui una de ellas a las que en algún momento se me truncó el sueño. De alguna manera, yo creo que fui un poco rebelde ante mi familia, porque busqué la oportunidad de estudiar la secundaria. Hace dos años terminé la preparatoria. Primeramente Dios, pueda yo lograr una carrera. Mi sueño es seguir adelante, seguir impulsando mi cultura, mi lengua”, añadió.
Le emociona el saber que los cursos de emprendimiento ahora podrán darse en lengua materna para que así el conocimiento pueda absorberse con mayor facilidad. Ella ha logrado tener un negocio de las muñecas Lelé y recibe pedidos de todo el mundo.
“Inspira mucho tomar estos cursos en lengua materna porque ya no necesitamos una descripción o explicaciones, nosotros captamos más fácil lo que se nos está enseñando. Yo no sabía nada de redes sociales, nada de lo digital y a través de estos cursos he aprendido muchas cosas, he puesto mi negocio, mi emprendimiento en una página web, que nunca creí tener”.
Camila Galván es titular de Emprendimiento en Zapopan, el reto es ayudar a unas 500 mujeres este año para que sean autónomas económicamente, adquieran financiamiento para el desarrollo de sus proyectos desde la incubación hasta la aceleración.
“Vamos a ser el primer Gobierno en México que va a tener el curso Capacitación e Incubación de Negocios en Lengua Indígena. Entonces estamos muy orgullosos de ese nuevo proyecto. ¿Qué estamos buscando? Que haya igualdad y techo parejo para todas”, nos dijo.
En la Unidad de Mujeres Emprendedoras se congregan los programas: Raíz Emprendedora, Icónicas, Reto Mujer y Click Mujer. Con lo que se busca empoderar y dar autonomía económica a las mujeres, volverlas lideresas en su comunidad.
Texto: Adriana Luna / Fotos: Especial

















