Jacaima, de origen wixárika, recuerda que cuando era niña le aterraba la llegada de ganaderos mestizos porque amarraban a su padre y lo arrastraban con caballos para apoderarse de sus tierras. Hoy es tiempo que se conozca su historia.
Ella vivió en carne propia la violencia generada por conflictos territoriales en la sierra donde colindan Jalisco, Nayarit, Durango y Zacatecas. Sus historias de niñez en la localidad de Huajimic, serán conocidas por el mundo. Esos pasajes no están consignados en el Registro Agrario nacional o en los archivos de la nación.
Ella narrará en primera persona, como vez tras vez fue violentada junto con su familia por disputas agrarias, cuando ganaderos y pequeños propietarios mestizos llegaban a los pueblos de San Sebastián Teponahuaxtlán, Tuxpan de Bolaños, Mezquitic, La Yesca y más para apoderarse de diez mil hectáreas de tierras que la Corona Española había cedido.
Durante siglos indígenas wixárikas han resistido la violencia por conflictos agrarios. Todas esas historias sobre la tenencia de la tierra, pero también la cultura y secretos ancestrales quedarán plasmados en el libro: “Wuaut+a, una historia por contar”.
Se trata de un proyecto histórico-literario, es un sueño acariciado por Misael, indígena wixárika. Cuando caminaba para llegar a la escuela pensaba en que la gente debería conocer las historias que le contaban sus abuelos y sus padres. Ese deseo se hizo más fuerte cuando estudió su licenciatura en la Universidad de Guadalajara.
Hoy como presidente comunal es el vínculo entre las autoridades wixárikas y la Casa de Estudios para juntos recorrer 240 hectáreas de la sierra y llegar a los hogares de los adultos mayores, los jóvenes y adultos porque todos tienen historias que contarle al mundo, desde su diversidad de visiones. Será una riqueza de visiones con historia y cultura ancestral, será como si la sierra wixárika clamara por ser escuchada.
“Implica recorrer, caminar, buscar. Está el Consejo de ancianos, pero no son las únicas voces que habrá que recoger, habrá personas de edad avanzada que no necesariamente forman parte del consejo y habrá que escuchar. Hay jóvenes que en su niñez vivieron con sus padres y abuelos acontecimientos que no están consignados en los archivos”.
Texto: Adriana Luna / Fotos: Especial

















