Esmeralda Rodríguez viene de una familia de ciclistas, un tío incluso participó en los Juegos Olímpicos. Fue en 2017 cuando ella decidió convertirse en ciclista urbana.
Es toda una odisea circular por las calles de la Zona Metropolitana de Guadalajara a bordo de una bicicleta. Se necesita habilidad y estar en alerta para en simultáneo montar la bicicleta, esquivar baches y torear coches, para ser atropellados ni caerse.
Esmeralda está familiarizada con el ciclismo: “tengo dos tíos que fueron ciclistas de alto rendimiento; uno incluso clasificó a Juegos Olímpicos en 2008. También tengo un primo que está en el CODE”, nos cuenta en entrevista.
“Tengo una bici que me lleva a todos lados”, dice la canción de la colombiana Shakira. Para la jalisciense Esmeralda, la bicicleta es “una herramienta que nos ha dado libertad a las mujeres. Nos abrió caminos para trasladarnos solas y no depender de un carruaje o un hombre”.
Sin embargo, reconoce que todavía la mujer circula en las calles de la ciudad con precauciones y cuidados adicionales al que cualquier varón tomaría: “yo creo que no se vive igual la ciudad con las mujeres y a diferencia de los hombres somos más vulnerables, hay más violencia para nosotras y nos sentimos todavía inseguras”.
Aunque en los años recientes se ha buscado democratizar el uso de la bicicleta para que las personas la vean como un medio de transporte, todavía faltan adecuaciones y sobre todo cultura vial:
“Sí ha mejorado la infraestructura de ciclovías, pero creo que no es suficiente y creo que se necesita ampliar más las ciclovías, no solo quedarse en el centro. Por ejemplo, en la zona de Paseos del Sol no tenemos Mi Bici. Las ciclovías son muy (se detiene y piensa unos segundos), o sea, vas recorriendo y de repente se termina. También el alumbrado público; muchas veces como mujeres nos sentimos más vulnerables porque es oscuro y se puede presentar para situaciones de violencia, sobre todo si vestimos shorts pequeños o ropa deportiva pegada”, añade.
¿Y qué hay de las bicicletas plegables, que puedes doblar y subir a las unidades de transporte público o que puedes meter a las oficinas?, le cuestionamos:
“Yo sí he visto (esos modelos de bicis), pero creo que todavía falta porque tampoco son tan baratas. Yo uso más el sistema de Mi Bici eléctrica, se me hace más fácil porque muchas veces vas a reuniones y no hay en donde salvaguardar tu bicicleta; en muchas ocasiones por eso es la causa de que se la roban. Creo que falta más cultura de que no tengamos miedo a usar las bicicletas y el miedo se nos va a ir quitando cuando obtengamos respuesta del gobierno con más infraestructura”.
Esmeralda junto con otros ciclistas, hombres y mujeres participará en Naked Bike Ride que está programado este sábado 13 de junio en el Parque José Clemente Orozco, cerca de la Glorieta Minerva a partir de las 9 de la mañana. La desnudez, también ¿se vive diferente entre géneros al rodar en la vía pública?
“La desnudez no se vive igual entre hombres y mujeres. Yo no me he desnudado completamente en los ‘Rides’ porque se siente vulnerable, nos sentimos atacadas; el cuerpo de una mujer se toma diferente al de un hombre. Por eso creo que hay menos mujeres desnudas en la rodada, pero espero que tal vez algún día lo logre”
-¿Se vale traer un bikini pequeño?
“Sí, se vale. Creo que es válido también por toda la infraestructura de violencia que se tiene en México. ¿Te echan el coche encima? ¡Sí, claro! Piensan que vamos muy lento o que somos un estorbo y no lo ven como una forma para trasladarnos de un lugar a otro. Necesitamos gente con audacia, conciencia y mucha energía para esta rodada 2026”.
Esmeralda recomienda el dejar el coche para tomar una bicicleta y desplazarse por la ciudad porque además de brindar salud al ciclista, ayuda al entorno citadino, pero en especial el medio ambiente se beneficia. Por ello, su bici es su mejor amiga.
Texto: Adriana Luna / Foto: Especial

















