En la tierra, donde habitan las orugas, la vida es efímera y vulnerable. Hay que enfrentar la dolorosa metamorfosis, para abrirse a una nueva vida. Ahí, las mariposas sí vuelan por los cielos.
La vida nace del amor, termina en un duelo. Te obliga a caminar hacia una nueva vida. Lo trascendental radica no en el ayer, ni en el mañana, sino en el hoy. ¿En qué etapa llevas tu proceso metamórfico? ¿La poesía puede endulzar los momentos amargos, allanar los caminos agrestes, aclarar los escenarios tormentosos?
Vanessa enfrenta la inesperada muerte de su padre. Sumida en la tristeza intenta transformar su realidad, el proceso dura siete años. Es indispensable percibir el profundo dolor para retomar el gusto por la vida y alcanzar su sueño. ‘Adónde van las mariposas’ (Editorial Planeta), es una novela que nos lleva a través de un lenguaje sencillo y contundente, a un mundo donde el duelo es el umbral de una transformación.
“Las mariposas, primero son orugas, viven en tierra. Están a costumbradas a esa vida y cuando llega el proceso de la metamorfosis para convertirse en mariposas, su vida cambia por completo, andan por los aires y aprenden a disfrutar esa vida sin añorar la anterior”, nos explica su autora Cynthia Zaid, una voz emergente y popular en redes sociales.
La historia de Vanessa nos permite conocer a una joven que observa cómo adelgaza, pero no de su cuerpo sino de su alma que está sumida en la tristeza hasta querer desaparecer.
“Toca la perdida no nada más el duelo por la muerte de una persona, se experimentan muchos duelos a lo largo de la vida. A veces lo que separa no es la muerte, es la vida. Pérdidas de amigos y de amores, que siguen vivos, pero ya no están, murieron para nuestra historia”.
Los lectores son invitados a vivir contrastes, una parte romántica del libro nos muestra la vida rosa del enamoramiento, cuando sientes mariposas en el estómago. Cuando el amor inicia, ¿a dónde va? ¿cuál es la historia de esas mariposas, se reproducen, sobreviven, qué pasa con ellas?
Se acompaña a la protagonista en un momento oscuro, mientras enfrenta la muerte de su padre. En medio del dolor, reflexiona: ¿hasta cuándo una persona deja de ser huérfana? ¿en qué evento social ya no se le espera a la persona querida?
En los momentos del duelo profundo, a veces ser responsable de alguien más, “hace que reflexiones en que su paz depende de verte bien. Si me derrumbo, el hogar de esa persona también se derrumba. Hay padres que no se pueden derrumbar porque saben que sus hijos dependen de ellos. Es la responsabilidad que de pronto te hace sanar”, añade Zaid.
“De pronto queremos que el amor sobreviva, aunque nos estemos muriendo nosotros. Es una historia de amor que sobrevive a lo largo de los años a pesar de las dificultades. Quiero que sobreviva, aunque esté muriendo un poco porque es una relación a distancia. Queremos que ese amor siga respirando, aunque a nosotros se nos vaya el aliento”.
Adónde van las mariposas invita a sanar y a dejarse transformar por las vivencias, las experiencias algunas dulces y otras dolorosas, pero que ambas nos llenan de sabiduría.
Cynthia Zaid ha escrito otros libros, especialmente de poesía, como “Una tacita de ti”. Ella se volvió influencer con frases poéticas breves y profundas. Está convencida que el talento literario significa ‘escribir en defensa propia’, y así lo explica:
“Es, ‘en defensa propia’, porque lo hago para desahogarme, para vivir realidades que quisiera vivir o cambiar cosas o inventar mundos, para el corazón. Piensas en quién lo va a leer y cómo le va a llegar… Es una oportunidad, hasta una ventaja poder decir (como escritores), aunque no sea en la vida real, desahogarnos en la poesía. Un personaje, quizás es un ‘alter ego’ que hace lo que yo quería hacer o decir, o que tiene el final que quería dar”.
Finalmente, los autores son capaces de crear escenarios y personajes muy alejados de una realidad propia, a veces se alimentan de sus propias experiencias, pero otras veces, observan detenidamente la forma en cómo reaccionan los seres que les rodean.
“Ese choque de realidad que se experimenta a lo largo del tiempo, el duelo no se vive el día del funeral, ahí te despides del cuerpo. El duelo se va viviendo a lo largo de la vida, cuando (asimilas) que esa persona ya no está”.
Texto: Adriana Luna / Foto: Especial

















