Aquel 22 de abril de 1992 cuando explotó el subsuelo de la calle Gante en el Sector Reforma de Guadalajara, dejando incuantificables muertos y heridos, una jovencita de 18 años, todavía estudiante, se enteró por la radio lo que había sucedido y sin pensarlo dos veces se acercó hasta donde podía para rescatar a personas y sacarlas de la zona cero, a bordo de su automóvil compacto. Ahí floreció en el corazón de Paty, el deseo de ayudar a las personas en situación de vulnerabilidad.
“Recuerdo que comencé a sacar a la gente en mi carro, auxiliarlos. Yo recuerdo que al llegar a mi casa saqué las cobijas y toallas para llevarlas a donde se necesitaba, apoyar. Ahí fue cuando conecté (con la generosidad)”, nos explica.
Posteriormente, terminó su carrera como licenciada en Ciencias de la Comunicación y una especialización en Relaciones Públicas (UAG), se volvió empresaria y a la par e 2016 instituyó la asociación civil AyudarT, con un albergue a las mujeres en condiciones vulnerables.
“De hecho, el primer albergue que se construye en la zona del Mercado de Abastos, de apoyo con pernocta, alimentos, reinserción social, apoyo psicológico y legal fue AyudarT”.
Se abrió otro albergue en la zona del Centro Médico, sin embargo, estos esfuerzos fueron temporales porque por una crisis económica y por cuestiones de inseguridad, el refugio con dos sucursales tuvo que cerrar sus puertas.
Patricia ha iniciado una labor titánica, con una empresa socialmente responsable, dar cobijo a las personas en situación de calle que deambulan en Guadalajara. Diseñó un capullo hecho de cartón que sirve de refugio en las noches citadina a la intemperie.
“Yo trabajo todos los días con cartón. Me enteré que venía un invierno atípico y pensé que no había suficientes albergues en la Zona Metropolitana, comencé a diseñar y de ahí surge el proyecto AbraS.O.S de cartón. La idea es llevar un refugio temporal, portátil, a todas las personas que duermen en las calles. Es una población bastante grande en Guadalajara”.
Paty junto con varios amigos altruistas (Víctor, Frank, Germán y familiares) abrazaron el proyecto y realizan brigadas nocturnas para apoyar a estas personas que pernoctan en las calles soportando las inclemencias del clima.
“Todo lo hacemos a mano… por la noche salimos y los entregamos a las personas que nos vamos encontrando. Si nos permiten les extendemos el refugio. La misma población nos comienza a reconocer, y ellos nos dicen que está super calientito y no entra el aire. Las mismas propiedades del cartón permiten no solo que no pierdan calor corporal, al tener una forma de capullo y la naturaleza del material permiten que ganen un poquito de calor corporal”.
Recientemente al recorrer las calles de la ciudad no sólo se ha encontrado a migrantes que van de paso, en las calles hay familias completas de distintas partes del país, pero también de la ciudad. Padres, madres e hijos debido a problemas económicos terminan viviendo en las calles. A ellos se les da un abraS.O.S de cartón.
Texto: Adriana Luna / Fotos: Especial


















Erendira Gomez
febrero 16, 2026 at 6:36 pm
«Pato» mejor conocida entre todos los amigos.
Pato, siempre se ha destacado por brindar amor, dignidad y calidad de vida a todos los que le conocemos pero con especial dedicación a apoyar al que más lo necesita.
Una persona integra y de gran corazón.