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La visión del doctor Paczka

Guadalupe ama tejer, pero ya sólo ve sombras. Antes de tomar su mochila para ir a la escuela, Panchito se regresa por sus lentes porque de lo contrario está en penumbras. Desde que le diagnosticaron diabetes, Santiago notó que su visión se apaga. Sin importar su edad, la ceguera los persigue.

Guadalupe ama tejer, pero ya sólo ve sombras. Antes de tomar su mochila para ir a la escuela, Panchito se regresa por sus lentes porque de lo contrario está en penumbras. Desde que le diagnosticaron diabetes, Santiago notó que su visión se apaga. Sin importar su edad, la ceguera los persigue.

José Antonio Paczka estudió en el Wilmer Eye Institute de Johns Hopkins, en Estados Unidos, ahí detectó una cruda realidad, México tiene que cambiar su política de salud, está curando enfermedades, no previniendo.

“El 90% del gasto en salud es para curar, sólo el 10% es para prevenir. Debe ser al revés, porque estamos caminando hacia medicinas muy costosas y que a veces llegan tarde. Requieren de recursos humanos altamente especializados. Las personas tendrían que estar blindadas, bien protegidas, defendidas por tener estilos de vida saludables y tener actitudes de prevención”.

En México, “hay personas que están innecesariamente ciegas”, nos comenta el reconocido oftalmólogo, quién hoy es el director del Global Glaucoma Institute Occidente. Es decir, el 80% de la ceguera en México es curable.

Los problemas visuales en los niños afectan su desempeño académico, su vida personal, su autoestima, son blanco de bullying, pero implica mucho más: “conlleva deficiencias en el rendimiento académico, estigmatización en las niñas y en los niños. Quedan con un rezago, se reducen las oportunidades laborales y productivas. Conlleva a un sufrimiento personal, pero también lleva a un impacto en esa persona, en la familia y a nivel socioeconómico”.

La calidad de vida va del paciente va de la mano a una atención médica ética y humana, es su creencia fundamental.

“Debes involucrarte al cien por ciento, una cosa es que mantengas objetividad profesional y técnica, otra es la empatía, sino te involucras de esa manera, con escucha activa, interacción compasiva, de manera clara y simple, complicas al paciente tener certidumbre y toma de decisiones. Sentirte acompañado es importante en cualquier dimensión, pero particularmente en cuestión de salud. Te sientes vulnerable, y nos viene bien un médico con calidez, integridad y con competencia profesional”, destaca.

Paczka es cofundador del Instituto de Investigación en Oftalmología y Ciencias Visuales de la Universidad de Guadalajara, hoy enseña a los nuevos médicos que en su curriculum debe ser prioritaria la empatía con el paciente.

Esta espiral de sabiduría ha tenido un impacto relevante entre sus estudiantes: “Todo paciente que llega a consulta, vive un momento vulnerable. Tienen una disminución de la visión. Desde que aborda al paciente, el trato es amable, es atento, pero sobre todo el análisis es íntegro. La disminución de la agudeza visual no solo impacta al paciente, también a sus familiares. El involucrar a la familia, hace la atención más humanista. Este es un pilar de la formación, del doctor Paczka”, subraya José María, originario de Campeche, quien recién ingresó a estudiar sobre Glaucoma.

Mientras que el panameño Ernesto Miranda, alumno a punto de graduarse, está fascinado de absorber esa sabiduría médica, empática y humana: “La atención se basa en un control completo de salud, ayuda al bienestar del paciente y la familia. Conoce cuál es la enfermedad, cómo es el seguimiento, saber aceptarla y buscar el bienestar hasta el último instante. Nunca, ninguno de sus pacientes queda desamparado. Siempre sus pacientes tienen de él una sonrisa, desde el primero hasta el último, y mira que tiene jornadas muy amplias. Es de halagar y de admirar”.

El doctor Paczka en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara presentó el libro ‘Mil historias de visión y esperanza’, en la obra destaca una ruta en el trabajo basado en la prevención, para poder cambiar la vida de millones de pacientes y sus familias. Esa es la visión y el anhelo del reconocido oftalmólogo tapatío.

Texto: Adriana Luna / Foto: Especial

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